Completo la entrega con los huracanes, las más gigantescas tormentas que surcan nuestro planeta.
¿Queréis ver uno?

El Huracán Katrina
A finales de Agosto de 2005 este monstruo azotó Nueva Orleans, siendo uno de los sucesos más destructivos en la historia de los EEUU. Como podéis ver, no tiene nada que ver con un tornado en cuanto a muchas de sus características. La extensión, por ejemplo. Si no nos subimos a un satélite, o a la ISS, no podríamos verlo en su totalidad. Puede tener centenares incluso miles de kilómetros de diámetro, en contra de los centenares de metros del tornado.
La gasolina de los huracanes es el agua caliente de los océanos. Los huracanes usualmente son tormentas que nacen como ondas tropicales (bajas presiones o borrascas) en el oeste africano, y que viajan hacia el oeste en dirección al continente americano. En el trayecto se van cargando de humedad y van ganando en tamaño y grosor, a la vez que van tomando ese aspecto de tormenta giratoria. En esto sí se parecen a los tornados. Giran. Pero recordad la escala de cada uno. Cuando el huracán es realmente grande, se suele formar un ojo central, alrededor del cual gira la monstruosa tormenta. Un huracán puede contener varios tornados embebidos, por ejemplo. ¡Nunca al revés!
El movimiento de los huracanes puede ser anticipado con unos días de antelación, de tal forma que se puede alertar a la población y preparar su llegada. Esta es una previsión de la trayectoria del ojo del huracán del Katrina, realizada un día antes de su toma de tierra:

La trayectoria del Katrina
A pesar de los avisos, miles de personas murieron esos días de verano de 2005 en EEUU. Más info del Katrina aquí.
Cuando los huracanes entran en zonas de tierra, empiezan a perder fuerza rápidamente. Se les acaba la gasolina. Hablando de fuerza, los huracanes también pueden ser categorizados, en este caso con la medida real del viento. Como podemos anticipar por dónde pasará y que estará pasando durante muchas horas, podemos situar estaciones meteorológicas que incluyan anemómetros, y así medir la velocidad de los vientos sostenidos. Esta escala se llama Escala de Saffir-Simpson:

Escala Saffir-Simpson
A veces en nuestro país vemos rachas de viento máximas que superan los 119 Km/h en alguna ciudad o puerto de montaña. Eso no quiere decir que nos encontremos ante un huracán. Es una racha huracanada. Para que se pueda contabilizar como huracán debemos estar midiendo esa velocidad del viento durante al menos 1 minuto seguido. Hay que decir que aunque en 2005 tuvimos el Vince provocando el caos en Canarias y en el 2006 el Gordon pasó cerca de Galicia, es extremadamente infrecuente que un huracán llegue a nuestro país. No así los tornados, como veíamos en la entrada anterior. Esta también es una gran diferencia entre ellos.
Por cierto, los huracanes caribeños en la zona asiática se llaman tifones, pero son lo mismo. En Australia también se les conoce como Willie-Willie.
Y en España, si los hubiera, serían un pedazo de tormentón que te cagas…
Así pues, espero que después de estas tres entradas quede un poco más claro cuales son las diferencias entre tornados y huracanes.
Ojito, que en el siguiente evento que os vea pregunto…









